Ciudad de México, 5 de agosto de 2026. Varias ciudades de Estados Unidos que fueron sede de la Copa Mundial de la FIFA dos mil veintiséis reclamaron al organismo internacional el cumplimiento de los apoyos económicos que, aseguran, fueron prometidos para cubrir parte de los gastos derivados de la organización del torneo. Autoridades locales señalaron que enfrentaron elevados costos en seguridad, transporte, logística e infraestructura, por lo que consideran indispensable que la FIFA honre los compromisos asumidos antes del certamen.
De acuerdo con representantes de distintas sedes, los recursos comprometidos por la FIFA no han sido entregados en su totalidad, situación que ha generado inconformidad entre los gobiernos locales, algunos de los cuales debieron recurrir a fondos públicos para solventar los gastos extraordinarios que implicó recibir partidos del Mundial. Las administraciones involucradas advirtieron que la falta de estos recursos ha complicado el cierre financiero de las operaciones relacionadas con el evento.
Las autoridades sostienen que la Copa del Mundo dejó beneficios económicos y una importante proyección internacional para las ciudades anfitrionas; sin embargo, recalcaron que el éxito del torneo también representó una fuerte carga presupuestal que debía ser compartida con la FIFA conforme a los acuerdos establecidos previamente.
Hasta el momento, la FIFA no ha emitido una respuesta pública sobre las reclamaciones de las ciudades estadounidenses, mientras continúan las gestiones para resolver la situación y definir el cumplimiento de los compromisos financieros pendientes derivados de la organización del Mundial de dos mil veintiséis.