Kiev; 09 de diciembre de 2025. Especialistas vinculados al programa Dogs of Chernobyl descartaron que el pelaje azul observado en varios perros de la zona de exclusión de Chernóbil sea consecuencia de radiación o mutaciones, y atribuyeron la inusual coloración a un derrame químico reciente, posiblemente un baño portátil volcado, en el que los animales habrían rodado. 

Las imágenes de esos perros se difundieron en redes sociales durante octubre de 2025, generando especulaciones sobre una posible adaptación de la fauna al entorno radiactivo. Sin embargo, investigadores veterinarios señalaron que el tinte azul brillante coincide con el colorante usado en químicos de limpieza —no con efectos radioactivos— y que el pelaje cambió tras un contacto con ese líquido. 

La hipótesis fue respaldada por miembros del equipo científico, quienes indicaron que aunque las imágenes son reales, no hay evidencia de alteración genética, y que los perros se veían activos y, por el momento, no mostraban signos de enfermedad vinculados al suceso. 

Este hallazgo ha contribuido a disipar temores en torno a una supuesta mutación inducida por la radiación y recuerda que, incluso en zonas contaminadas, no todos los fenómenos extraños están ligados a lo nuclear. Más bien, en este caso, parece tratarse de un accidente ambiental con consecuencias visibles.

El programa Dogs of Chernóbil —creado por la organización Clean Futures Fund desde 2017— se encarga de vacunar, esterilizar y monitorear una población de perros callejeros que habita la zona desde la evacuación tras el desastre de 1986. 

Los especialistas subrayaron la importancia de no caer en sobreinterpretaciones sensacionalistas: tras décadas de monitoreo, los perros no han desarrollado adaptaciones al nivel de radiación, y los casos con apariencia extraña —como este del pelo azul— deben analizarse con rigor científico, evitando difundir rumores infundados.

Por ahora, el tinte parece ser superficial y, según los veterinarios, de bajo riesgo para la salud de los animales, siempre que no ingieran la sustancia; de modo que lo prioritario será localizarlos, limpiarlos cuando sea posible, y mantener vigilancia sanitaria.