Lima, Perú; 10 de febrero de 2026. El ministro de Relaciones Exteriores de Perú, Hugo de Zela, aseguró que su país no contempla ingresar por la fuerza a la residencia de la Embajada de México en Lima para detener a la ex primera ministra Betssy Chávez, quien se encuentra asilada en esa sede diplomática desde noviembre de 2025, tras ser condenada a más de 11 años de prisión por conspiración para la rebelión vinculada al fallido intento de golpe de Estado de diciembre de 2022, y subrayó que una acción de ese tipo “ni siquiera se está considerando” porque el Estado peruano respeta la inviolabilidad de las misiones diplomáticas conforme al derecho internacional. 

De Zela explicó que la postura de evitar un ingreso forzado responde al respeto por la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático y las normas internacionales de soberanía, y detalló que el Gobierno peruano está impulsando consultas en el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) para solicitar una opinión técnica del Comité Jurídico Interamericano sobre la aplicación de esa convención en casos como el de Chávez, quien permanece en la residencia de la misión mexicana porque no ha recibido un salvoconducto que le permita salir del país mientras se sustancia ese procedimiento. 

Las declaraciones del jefe de la diplomacia peruana se dan en medio de la prolongada tensión bilateral entre Perú y México, que derivó en la ruptura de relaciones diplomáticas tras la concesión del asilo a Chávez por parte de México, aunque la consideración de acciones legales y los debates internacionales buscan dirimir las diferencias en torno a la protección de asilados políticos y la interpretación de las normas de asilo regionales e internacionales.