Caracas, Venezuela, 29 de junio de 2026. El bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos provocó el desmantelamiento del sistema sanitario venezolano, al dejar sin recursos a hospitales públicos y afectar el suministro de medicamentos, insumos médicos y combustible indispensable para mantener en funcionamiento los servicios de salud, de acuerdo con especialistas y autoridades citados por La Jornada.
La reducción de los ingresos petroleros impactó directamente el financiamiento del sector salud, lo que derivó en el deterioro de hospitales, dificultades para adquirir equipo médico y constantes problemas para garantizar tratamientos a pacientes con enfermedades crónicas. La crisis se agravó tras el reciente terremoto que afectó al país sudamericano, elevando la presión sobre una infraestructura hospitalaria ya debilitada.
Pese a este escenario, personal médico y trabajadores de la salud han mantenido la operación de los hospitales públicos con recursos limitados, mientras brigadas nacionales e internacionales participan en las labores de atención a víctimas y rescate. El gobierno venezolano informó que delegaciones de veinticuatro países colaboran en las zonas afectadas por el desastre con rescatistas, especialistas, vehículos y toneladas de ayuda humanitaria.
Especialistas consultados por el diario señalaron que, aunque los hospitales continúan prestando servicio y no existe un colapso absoluto, el bloqueo petrolero debilitó de manera significativa la capacidad de respuesta del sistema sanitario, limitando la atención médica en un momento en el que la emergencia provocada por los sismos incrementó la demanda de servicios de salud.