Berlín, 18 de febrero de 2026. Más de 80 figuras del cine, entre ellas los actores Javier Bardem y Tilda Swinton, firmaron este martes una **carta abierta para condenar el “silencio institucional” del Festival Internacional de Cine de Berlín —la Berlinale— ante el conflicto en Gaza y lo que describen como la falta de una postura clara frente a las acciones de Israel en esa zona.
Los firmantes, que también incluyen a directores como Mike Leigh, Adam McKay y Fernando Meirelles, manifestaron su consternación porque la Berlinale, cuya edición 2026 se celebra en estos días, no haya expresado una posición pública sobre la violencia en Gaza ni haya condenado lo que califican de “atrocidades y genocidio” contra la población palestina.
La misiva, difundida en pleno desarrollo del festival, critica además comentarios recientes del presidente del jurado, el cineasta Wim Wenders, quien en una rueda de prensa sostuvo que el cine “no debería entrar en política” cuando se le preguntó por Gaza, postura que generó críticas de varios cineastas.
Los firmantes señalaron que esperan que los organizadores del certamen “cumplan con su deber moral” al pronunciarse sobre lo que consideran crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, haciendo hincapié en que otros festivales cinematográficos han emitido declaraciones públicas contra otras crisis internacionales.
La carta también refleja el malestar de la comunidad cinematográfica por lo que algunos consideran un intento de “censura” o desestimación de voces críticas que han expresado solidaridad con las víctimas del conflicto en Gaza, e insta a la Berlinale a no limitar la libertad de expresión de artistas y cineastas en estas materias.
El debate surge en un momento en que diversos sectores del cine internacional están ejerciendo presión sobre grandes festivales para que adopten posturas más claras sobre temas políticos y de derechos humanos, generando un diálogo sobre el papel de la cultura y el arte frente a conflictos globales.
La polémica ha puesto en el centro del festival no solo la competencia cinematográfica, sino también la reflexión sobre la responsabilidad de las instituciones culturales ante crisis humanitarias y la participación de los artistas en ellas.