Ciudad de México, 24 de marzo de 2026. Las comisiones unidas del Senado avanzaron en la aprobación del dictamen del llamado Plan B de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, sin contar con el respaldo del Partido del Trabajo, lo que evidenció diferencias dentro del bloque oficialista en torno a puntos clave de la iniciativa. 

El proyecto fue avalado por legisladores de Morena y el Partido Verde Ecologista de México, manteniendo sin cambios la propuesta relacionada con la revocación de mandato, particularmente la posibilidad de que este ejercicio se lleve a cabo en 2027 y que la persona titular del Ejecutivo pueda promover la participación ciudadana. 

El Partido del Trabajo expresó su desacuerdo principalmente con ese apartado, al considerar que la fecha planteada y su coincidencia con las elecciones intermedias podría generar ventajas políticas, por lo que insistió en modificar ese punto, sin que sus planteamientos fueran incorporados en el dictamen. 

Pese a la falta de consenso, legisladores de Morena señalaron que continuarán las negociaciones con su aliado, aunque reconocieron que sin el apoyo del PT no se alcanza la mayoría calificada necesaria para aprobar cambios constitucionales en el pleno del Senado. 

En este contexto, el avance del dictamen en comisiones marca un paso en el proceso legislativo, pero deja abierta la incertidumbre sobre su aprobación final, debido a las divisiones internas en el bloque mayoritario y la necesidad de construir acuerdos para concretar la reforma electoral.