Goma, República Democrática del Congo, 11 de marzo de 2026. Un ataque con dron en la ciudad de Goma, en el este de la República Democrática del Congo, provocó la muerte de una trabajadora del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), en medio de la creciente violencia en la región.
De acuerdo con reportes de la ONU y del grupo rebelde M23, el ataque ocurrió durante la madrugada cuando varios drones impactaron zonas urbanas de la ciudad, causando explosiones que sacudieron viviendas cercanas al lago Kivu.
La víctima fue identificada como Karine Buisset, ciudadana francesa que trabajaba para UNICEF y se encontraba en una residencia alcanzada por uno de los artefactos.
El grupo rebelde M23 acusó al ejército congoleño de haber lanzado los drones contra áreas densamente pobladas, aunque el gobierno de la República Democrática del Congo no emitió comentarios inmediatos sobre el incidente.
La misión de paz de la ONU en el país confirmó la muerte de la trabajadora humanitaria y advirtió que los ataques contra personal de Naciones Unidas podrían constituir crímenes de guerra.
El hecho ocurre en medio del conflicto armado que se intensificó desde 2025 entre el ejército congoleño y el grupo rebelde M23 en el este del país, una crisis que ha provocado el desplazamiento de millones de personas y un grave deterioro de la situación humanitaria.