Ciudad de México, 26 de marzo de 2026. El Senado de la República aprobó el llamado Plan B de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, aunque con modificaciones sustanciales, entre ellas la exclusión de las disposiciones relacionadas con la revocación de mandato, tras un acuerdo entre Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo. 

Luego de una sesión que se prolongó por más de seis horas, el dictamen fue avalado en lo general y en lo particular con mayoría calificada, lo que permitió su envío a la Cámara de Diputados para continuar con el proceso legislativo. El ajuste principal respondió a la postura del PT, que condicionó su respaldo a eliminar los cambios al artículo constitucional que buscaban adelantar la consulta de revocación y empatarla con las elecciones de 2027. 

Durante la discusión, legisladores de Morena defendieron la propuesta original al señalar que la revocación de mandato es un mecanismo de participación ciudadana que fortalece la rendición de cuentas, mientras que el PT sostuvo su desacuerdo con ese punto, aunque reiteró su apoyo al resto de la iniciativa. 

Con esta modificación, la reforma mantiene medidas enfocadas en la austeridad del sistema político, como la reducción de presupuestos en congresos y ajustes salariales a funcionarios electorales, pero deja fuera uno de los ejes centrales del proyecto presidencial. 

El aval del Plan B en el Senado representa un avance para la iniciativa, aunque también refleja las tensiones dentro del bloque oficialista, que debió negociar cambios para alcanzar los votos necesarios y destrabar su aprobación.