Ciudad de México, 10 de junio de 2026. La Fiscalía General de la República (FGR) puso en marcha una estrategia especial de vigilancia y coordinación institucional con motivo de la Copa Mundial de la FIFA 2026, con el objetivo de prevenir y combatir delitos como la trata de personas, el lavado de dinero, la explotación sexual, el tráfico de migrantes y las operaciones del crimen organizado que podrían incrementarse ante la llegada masiva de visitantes nacionales y extranjeros.

Durante un encuentro con representantes de fiscalías estatales, autoridades federales y organismos internacionales, el fiscal general Alejandro Gertz Manero destacó la necesidad de fortalecer los mecanismos de cooperación para evitar que grupos delictivos aprovechen la magnitud del evento deportivo para expandir actividades ilícitas o infiltrarse en sectores económicos vinculados con el turismo, el hospedaje, el transporte y el entretenimiento.

La FGR informó que se desarrollarán acciones de inteligencia, intercambio de información y seguimiento financiero para detectar operaciones sospechosas relacionadas con lavado de recursos de procedencia ilícita. Asimismo, se reforzará la vigilancia en zonas de alta concentración turística y en puntos estratégicos de movilidad, especialmente en las ciudades sede del torneo.

Las autoridades también subrayaron la importancia de prevenir la trata de personas, particularmente la explotación sexual y laboral de mujeres, niñas, niños y adolescentes, delitos que suelen registrar riesgos adicionales durante eventos internacionales de gran afluencia. Por ello, se promoverán campañas de denuncia y mecanismos de coordinación entre instituciones de seguridad, procuración de justicia y organismos de protección de derechos humanos.

Gertz Manero señaló que el Mundial representa una oportunidad para mostrar la capacidad del Estado mexicano en materia de seguridad y combate al crimen, por lo que llamó a mantener una colaboración permanente entre los distintos niveles de gobierno para responder de manera eficaz ante cualquier amenaza que pudiera surgir durante la celebración del torneo.

La estrategia contempla además la participación de instancias especializadas en inteligencia financiera, migración y seguridad pública, con el propósito de anticipar riesgos y garantizar que el desarrollo del Mundial se lleve a cabo en un entorno seguro para visitantes y habitantes de las ciudades anfitrionas.