Ciudad de México, 27 de julio de 2026.- La Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) reforzó su programa de binomios caninos con el objetivo de incrementar la detección de narcóticos, armas, divisas, cartuchos y precursores químicos en las aduanas del país, mediante una estrategia que apuesta por la reproducción y entrenamiento de perros especializados dentro de la propia institución.
Como parte de este esfuerzo, la ANAM opera desde septiembre de 2024 un Centro de Producción y Adiestramiento Canino, donde se desarrollan programas de crianza, inseminación artificial y capacitación para garantizar la autosuficiencia en la formación de ejemplares altamente especializados, cuyo valor puede alcanzar hasta un millón de pesos debido a su genética y entrenamiento. La estrategia busca reducir la dependencia de donaciones o adquisiciones provenientes del extranjero y fortalecer las capacidades operativas de las aduanas mexicanas.
Actualmente, la unidad cuenta con casi un centenar de canes en formación y servicio, entrenados para identificar doce olores prioritarios, entre ellos cocaína, metanfetamina, mariguana, heroína, fentanilo, armas, cartuchos, divisas y precursores químicos utilizados para la fabricación de drogas sintéticas. El programa fue ampliado tras un trabajo conjunto con la Fiscalía General de la República, que permitió certificar la detección de nuevos precursores químicos relacionados con el fentanilo y las metanfetaminas.
El proceso de preparación comienza desde los primeros meses de vida de los cachorros, quienes son entrenados mediante estímulos positivos y el uso de seudoaromas que reproducen las sustancias objetivo sin representar un riesgo para los animales. Posteriormente, los ejemplares son familiarizados con ambientes propios de las aduanas, como almacenes, terminales y zonas de revisión, antes de integrarse con un oficial aduanal para conformar el binomio que operará en los puntos de inspección.
La ANAM destacó que los binomios caninos son una herramienta fundamental para realizar inspecciones rápidas y no intrusivas en las cincuenta aduanas del país, fortaleciendo las acciones contra el contrabando, el tráfico de narcóticos y el lavado de dinero, al tiempo que agilizan el comercio exterior y contribuyen a mejorar la seguridad en los cruces fronterizos y puertos mexicanos.