Porto Alegre, 4 de diciembre de 2025. El técnico Abel Braga, recién nombrado al frente del Internacional, se vio envuelto en polémica tras declarar en su presentación oficial que no quería que su equipo entrenara con camisetas rosas porque “parecían un grupo de maricas”, lo cual provocó rechazo inmediato en redes y medios.
La frase generó ola de críticas —grimágenes homofóbicas, asociaciones de odio y reclamos de diversidad— lo que llevó a Braga a ofrecer disculpas públicas en su cuenta de redes: admitió que su comentario fue inapropiado y reconoció que “los colores no definen géneros, lo que define es carácter”.
El técnico de 73 años explicó que su intención —dijo— era “relajar al grupo” en un momento de tensión, pues asumió el cargo para intentar salvar al equipo del descenso con apenas dos jornadas pendientes en el campeonato.
Pese a la disculpa, su declaración ha reavivado el debate sobre discriminación en el fútbol brasileño, y generó cuestionamientos al club y a la liga acerca del lenguaje, la inclusión y el respeto hacia la comunidad LGBT+.