Ciudad de México, 19 de octubre de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que el Gobierno de México presentará una denuncia ante las autoridades de Estados Unidos por el fallecimiento de un connacional en el Centro de Procesamiento Río Grande, ubicado en Laredo, Texas, donde permanecía detenido bajo custodia de las autoridades migratorias estadounidenses.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria lamentó la muerte del mexicano y expresó su rechazo a cualquier forma de racismo y vulneración de los derechos humanos, particularmente cuando afecta a los connacionales que viven o permanecen detenidos en territorio estadounidense.
Sheinbaum explicó que, de acuerdo con la información proporcionada por los familiares, el hombre había sido detenido en junio y padecía diabetes. Además, señaló que presuntamente no habría recibido todos los medicamentos que necesitaba para atender su enfermedad, situación que deberá esclarecerse mediante las investigaciones correspondientes.
La presidenta aseguró que su administración dará seguimiento al caso a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), con el propósito de exigir una investigación transparente y garantizar que se determinen las posibles responsabilidades por el fallecimiento. Asimismo, reiteró que las personas mexicanas en el extranjero cuentan con el respaldo del Gobierno federal.
Por su parte, la Cancillería informó que solicitó a las autoridades estadounidenses una investigación pronta, exhaustiva y transparente para conocer las circunstancias de la muerte. A través del Consulado General de México en Laredo, también estableció contacto con los familiares del connacional y activó los mecanismos de protección consular correspondientes.
Con este fallecimiento, suman 18 mexicanos muertos bajo custodia de autoridades migratorias o en circunstancias relacionadas con operativos migratorios en Estados Unidos desde el inicio de la segunda administración del presidente Donald Trump, el 20 de enero de 2025.
Ante la recurrencia de estos casos, el Gobierno mexicano reiteró que continuará utilizando las vías diplomáticas y jurídicas disponibles para exigir el esclarecimiento de los hechos, fortalecer la protección consular y defender los derechos humanos de los connacionales, especialmente de quienes permanecen detenidos y requieren atención médica.