Ciudad de México, 28 de agosto de 2026. La UEFA prepara una denuncia penal en Suiza contra Gianni Infantino, presidente de la FIFA, por el fallido proyecto FIFA Forward Enterprise, con el que se pretendía vender a inversores privados una participación de los derechos comerciales de la Copa del Mundo. La medida representa un nuevo episodio en la creciente disputa entre el organismo europeo y el dirigente del futbol mundial.
De acuerdo con documentos presentados por abogados de la UEFA ante un tribunal federal de Estados Unidos, el organismo europeo analiza presentar cargos contra Infantino por una presunta gestión criminalmente negligente, además de otras posibles acusaciones que pudieran derivarse de la investigación. La UEFA sostiene que la operación fue estructurada y promovida de manera secreta y que pudo haber vulnerado los estatutos y las normas de gobernanza de la FIFA.
El proyecto contemplaba vender a inversionistas privados una participación de los ingresos comerciales del Mundial por alrededor de cuatro mil 200 millones de dólares. Según la UEFA, la valoración representaba un precio excesivamente bajo y el proceso no habría contado con una subasta abierta ni con una evaluación independiente, lo que habría podido generar beneficios para Infantino y un reducido grupo de personas vinculadas con la operación.
Para sustentar una eventual acción penal, la UEFA solicitó en Estados Unidos documentos y comunicaciones relacionadas con el origen, desarrollo y discusiones internas de FIFA Forward Enterprise. El organismo busca determinar si Infantino y otros dirigentes ocultaron información al Consejo de la FIFA y a actores relevantes, así como si existió la intención de obtener beneficios ilícitos para ellos mismos o para terceros.
La propuesta se vino abajo después de una fuerte reacción internacional y de que la UEFA amenazara con retirar a sus selecciones de distintas competiciones de la FIFA. Aunque el organismo europeo suspendió provisionalmente esa amenaza tras recibir garantías de que la FIFA no volvería a intentar vender participaciones de sus competencias, dejó claro que la crisis de gobernanza continúa.
La UEFA también exige una revisión externa e independiente del proyecto, al considerar que la FIFA no puede investigarse a sí misma. Infantino permanece al frente del organismo después de reconocer errores relacionados con la propuesta, pero enfrenta una creciente presión política y la pérdida de confianza de distintos sectores del futbol internacional.