Washington, 14 de septiembre de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó la posibilidad de ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial y aseguró que existen “fuerzas negativas” que impulsan esta idea, al tiempo que advirtió sobre el riesgo de que su país pierda la ventaja que mantiene frente a China en la competencia tecnológica.
Las declaraciones surgieron después de que Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, planteara la necesidad de reducir el ritmo de desarrollo de la inteligencia artificial para evaluar con mayor cuidado los riesgos asociados con las nuevas capacidades de estos sistemas. Trump consideró que Estados Unidos debe mantener su liderazgo en esta área y sostuvo que quien consiga imponerse en la carrera de la inteligencia artificial tendrá una ventaja estratégica.
El mandatario señaló que pueden establecerse salvaguardas y medidas de seguridad, pero cuestionó los llamados a frenar el desarrollo de la tecnología. A su juicio, Estados Unidos se encuentra por delante de China y debe procurar conservar esa posición debido a las implicaciones que la inteligencia artificial tiene para la competencia global y la seguridad nacional.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, coincidió en que es necesario establecer medidas de seguridad para evitar que la inteligencia artificial se descontrole, aunque también expresó preocupación por mantener la ventaja estadunidense frente a China. El legislador propuso reunir a los principales líderes de la industria para discutir de manera conjunta cómo avanzar en el desarrollo de esta tecnología.
En contraste, el líder demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, respaldó la propuesta de desacelerar el desarrollo de la inteligencia artificial. Consideró que el Congreso debe actuar para proteger a la población y garantizar que el avance tecnológico se realice de manera segura.
El debate se intensifica mientras las principales empresas del sector analizan mecanismos de autorregulación y mayores controles ante los riesgos que podrían generar sistemas de inteligencia artificial cada vez más avanzados. La discusión enfrenta así dos posturas: acelerar la innovación para conservar la ventaja tecnológica de Estados Unidos o reducir el ritmo para fortalecer primero las medidas de seguridad.