Washington, Estados Unidos; 3 de febrero de 2026. El presidente Donald Trump volvió a rechazar públicamente que haya tenido amistad con el financista Jeffrey Epstein, reafirmando que nunca fue a su isla privada y denunciando que, según la información recientemente difundida por el Departamento de Justicia, Epstein y el periodista Michael Wolff habrían “conspirado para perjudicarlo a él y su presidencia”, al tiempo que calificó a Wolff como un autor “mentiroso y sin escrúpulos” y anticipó posibles demandas contra quienes, dijo, buscan dañarlo políticamente.
En su publicación en la red social Truth Social, Trump insistió en que su relación con Epstein se terminó hace años y subrayó que no fue cercano al difunto delincuente sexual, al mismo tiempo que atacó a los demócratas y a sus donantes, a quienes acusó de haber estado en la isla de Epstein, algo que él negó categóricamente.
La reacción del mandatario surge tras la publicación de millones de páginas de archivos vinculados a la investigación sobre Epstein, que incluyen correos electrónicos, fotografías y registros divulgados por las autoridades federales, lo que ha reavivado el debate sobre las relaciones del financista con figuras públicas de alto perfil y las implicaciones políticas de ese material.
Trump ha enfrentado cuestionamientos sobre su pasado con Epstein debido a fotografías y menciones en documentos antiguos, pero ha señalado que rompió vínculos con él a principios de los años 2000 y ha enfocado sus críticas en la supuesta intención de sus adversarios de utilizar esos archivos para atacarlo políticamente.
La disputa también ha traspasado al ámbito del espectáculo, pues Trump amenazó con demandar al comediante Trevor Noah por una broma durante los Grammy que aludía a su relación con Epstein, subrayando así cómo el tema sigue generando atención pública en distintos frentes.