Washington, Estados Unidos, 30 de septiembre de 2026. El presidente Donald Trump celebró la salida de las últimas tropas estadunidenses de Irak y calificó el retiro como “un gran día” para Estados Unidos, además de considerarlo una victoria para Irak y para la lucha contra el Estado Islámico.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, Trump señaló que las últimas fuerzas estadunidenses abandonaron Irak después de una larga presencia militar y destacó que el repliegue se realizó de manera ordenada desde la base aérea de Erbil, en la región del Kurdistán iraquí.
El mandatario estadunidense afirmó que la salida representa una victoria decisiva contra el Estado Islámico, organización que, según sus declaraciones, fue debilitada durante las operaciones militares de Estados Unidos. También sostuvo que la retirada marca el cierre de una misión que representó un elevado costo para su país.
Trump también destacó al primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, y expresó su respaldo al nuevo gobierno de Irak. La retirada forma parte de un acuerdo alcanzado previamente entre Washington y Bagdad, mediante el cual se estableció un calendario para concluir la misión de la coalición internacional contra el Estado Islámico, desplegada en el país desde 2014.
Con la salida de las fuerzas estadunidenses concluye formalmente la Operación Inherent Resolve en Irak, aunque Estados Unidos mantiene cooperación con las autoridades iraquíes en materia de seguridad, capacitación e intercambio de inteligencia. El retiro representa un cambio importante en la presencia militar extranjera en el país y deja en manos de las autoridades iraquíes una mayor responsabilidad sobre su seguridad.
La salida ocurre después de una presencia estadunidense marcada por distintas etapas. Estados Unidos invadió Irak en 2003 y retiró sus tropas en 2011, pero regresó en 2014 a petición del gobierno iraquí para participar en la campaña internacional contra el Estado Islámico.