Washington, Estados Unidos, 10 de octubre de 2026. El presidente estadounidense, Donald Trump, publicó una extensa y airada declaración en su red social Truth Social para cuestionar la decisión de otorgar el Premio Nobel de la Paz 2026 a la jurista sudafricana Navi Pillay, al asegurar que él y Estados Unidos merecían recibir el reconocimiento por sus acciones en distintos conflictos internacionales.
En su mensaje, Trump calificó como una “mancha imborrable” para Noruega el hecho de no haber sido distinguido con el galardón y cuestionó la trayectoria de Pillay, de quien afirmó que pocas personas habían escuchado hablar. También acusó al comité responsable de la decisión de estar integrado por “ideólogos radicales” y sostuvo que el premio había perdido credibilidad.
El mandatario aseguró que ha contribuido a resolver ocho guerras y que trabaja para poner fin a otros conflictos. Entre los logros que se atribuyó mencionó la liberación de rehenes israelíes, sus gestiones en distintas disputas internacionales y las acciones emprendidas contra Irán para impedir que obtenga armas nucleares. Sin embargo, estas afirmaciones corresponden a la versión del propio presidente y no todas sus declaraciones sobre los conflictos cuentan con confirmación independiente.
La reacción de Trump se produjo horas después de que el Comité Noruego del Nobel anunciara a Pillay como ganadora del premio por su trayectoria en la defensa de los derechos humanos, la justicia internacional y la rendición de cuentas por crímenes de guerra y de lesa humanidad.
La jurista sudafricana cuenta con una amplia carrera en el ámbito judicial y de los derechos humanos. Fue jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, integró la Corte Penal Internacional y encabezó la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. También participó en una comisión de investigación de la ONU que concluyó que Israel había cometido genocidio en Gaza, acusación que el Gobierno israelí rechaza.
Durante un mitin celebrado en Syracuse, Nueva York, Trump también criticó la decisión y reiteró que el reconocimiento debió recaer en él. Sus declaraciones se suman a sus anteriores reclamos públicos para obtener el Nobel de la Paz, distinción que ha vinculado con sus supuestas contribuciones a la resolución de conflictos internacionales.
La controversia ocurre en medio de tensiones entre Washington y organismos internacionales de justicia, particularmente la Corte Penal Internacional, cuyas investigaciones y actuaciones han provocado críticas de la administración estadounidense.
Pese a los cuestionamientos del presidente, la designación de Navi Pillay corresponde al Comité Noruego del Nobel, organismo encargado de seleccionar a la persona galardonada. El premio reconoce su trayectoria profesional en la defensa de los derechos humanos y el fortalecimiento de la justicia internacional.