Johannesburgo, Sudáfrica; 30 de enero de 2026. Sudáfrica e Israel anunciaron la expulsión recíproca de sus principales representantes diplomáticos, profundizando una crisis entre ambos países en medio de tensiones que se arrastran por la situación en Gaza y críticas sudafricanas al accionar de Israel en ese conflicto.
El gobierno de Pretoria declaró persona non grata al encargado de negocios de la embajada de Israel, Ariel Seidman, y le dio 72 horas para abandonar el país, acusándolo de “violaciones inaceptables de las normas y prácticas diplomáticas” y de actos que desafían la soberanía sudafricana, como publicaciones ofensivas en redes sociales contra el presidente Cyril Ramaphosa y visitas no notificadas de funcionarios israelíes.
En respuesta, las autoridades de Israel declararon persona non grata al principal diplomático sudafricano en Tel Aviv y también le exigieron que deje el país en un plazo similar, con lo que las relaciones bilaterales quedaron severamente dañadas y sin presencia efectiva de altos representantes en las respectivas capitales.
Las tensiones entre Sudáfrica e Israel ya eran altas desde que Pretoria presentó en 2023 una demanda ante la Corte Internacional de Justicia acusando a Israel de genocidio en Gaza, una acusación que ha sido rechazada por Tel Aviv y que ha marcado el deterioro de los vínculos diplomáticos, ahora evidenciado en las recientes expulsiones mutuas.