Ciudad de México, 12 de octubre de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó la represión policial durante las manifestaciones realizadas en Guadalajara, Jalisco, donde ciudadanos protestaron por la mala calidad del agua y los problemas de abastecimiento. La mandataria pidió al gobernador Pablo Lemus Navarro explicar la actuación de los cuerpos de seguridad, así como el presunto uso de chorros de agua y gases lacrimógenos para contener a los inconformes.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum reiteró que su gobierno no está de acuerdo con la represión y sostuvo que las manifestaciones deben atenderse mediante el diálogo, sin recurrir al uso excesivo de la fuerza. Asimismo, solicitó esclarecer las detenciones registradas durante la movilización y dar a conocer la situación de las personas arrestadas.
La presidenta reconoció que existe un problema de fondo relacionado con la contaminación y el suministro de agua en la zona metropolitana de Guadalajara, por lo que manifestó la disposición del Gobierno Federal para colaborar con las autoridades estatales en la búsqueda de una solución. La protesta se realizó después de que habitantes denunciaran afectaciones por la calidad del líquido que llega a sus hogares.
Otro de los puntos señalados por la mandataria fue su desacuerdo con la posibilidad de que las alternativas de financiamiento para resolver la crisis hídrica impliquen la privatización del servicio. En este sentido, anunció una reunión entre representantes del Gobierno de Jalisco y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para analizar opciones que permitan atender el problema sin comprometer el carácter público del suministro.
Sheinbaum también recordó que durante la administración federal anterior se trabajó en coordinación con el entonces gobierno estatal para construir la presa El Zapotillo, con el propósito de fortalecer el abastecimiento de agua; sin embargo, señaló que quedó pendiente la construcción de un ducto complementario para garantizar el suministro de agua limpia.
La mandataria subrayó que la prioridad es encontrar una solución a la contaminación del agua y mejorar el servicio para la población, mediante la coordinación entre los distintos niveles de gobierno. Además, indicó que las causas del problema involucran tanto aspectos de infraestructura como de administración, por lo que consideró indispensable mantener el diálogo y establecer alternativas que garanticen el acceso al agua de calidad para las familias de Jalisco.