Ciudad de México, 1 de septiembre de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que el paquete fiscal y presupuestal para 2027 será responsable y buscará avanzar de manera gradual en la consolidación fiscal, sin dejar de garantizar la inversión pública, el bienestar, la salud y la educación. La mandataria realizó este planteamiento durante su Segundo Informe de Gobierno en Palacio Nacional. 

Sheinbaum sostuvo que recuperar la rectoría del Estado sobre la planeación del desarrollo, la infraestructura y los sectores estratégicos no significa abandonar la disciplina fiscal ni asumir que el crecimiento económico depende exclusivamente de incrementar el gasto público. Explicó que el objetivo es contar con finanzas públicas sólidas que permitan ampliar la capacidad de inversión sin comprometer la estabilidad macroeconómica. 

La Presidenta destacó que recientemente fue aprobada la Ley para la Inversión, con la que se busca acelerar la inversión pública y mixta durante la segunda mitad del año y fortalecer la infraestructura y el desarrollo nacional. Señaló que este modelo permite utilizar instrumentos financieros para ampliar la inversión sin ceder el control del interés público. 

Como parte de la estrategia económica, resaltó los incentivos destinados a la inversión privada mediante el Plan México, particularmente en los polos de desarrollo económico para el bienestar. También destacó la creación de la Oficina de la Presidencia para la Promoción de las Inversiones, que cuenta con una ventanilla única para agilizar los trámites y facilitar la llegada de nuevos proyectos. 

Asimismo, Sheinbaum destacó las acciones de simplificación administrativa impulsadas por su gobierno y señaló que se trabaja con estados y municipios en un catálogo único de trámites y servicios para reducir la carga burocrática y facilitar las inversiones.

La mandataria afirmó que la política económica de su administración busca combinar disciplina fiscal, inversión y bienestar social, con el propósito de fortalecer el desarrollo nacional, distribuir la riqueza y preservar la estabilidad macroeconómica y la soberanía energética.