Ciudad de México, 8 de septiembre de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció que México registró un descenso en los resultados de matemáticas de la prueba PISA 2025, aunque señaló que la disminución también se presentó en otros países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Al mismo tiempo, destacó que el país mejoró su desempeño en ciencias y atribuyó este avance al trabajo realizado mediante la Nueva Escuela Mexicana.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria señaló que la prueba PISA tiene limitaciones debido a que aplica la misma evaluación a países con características y contextos educativos diferentes. En cuanto a la lectoescritura, indicó que los resultados disminuyeron en prácticamente todos los países de la OCDE y consideró que el uso de plataformas digitales podría estar relacionado con esta tendencia.

Sobre matemáticas, Sheinbaum admitió el retroceso registrado por los estudiantes mexicanos, pero subrayó que no se trata de un fenómeno exclusivo de México, pues también se observaron disminuciones en otros sistemas educativos. La presidenta sostuvo que estos resultados deben analizarse considerando el contexto internacional y las particularidades de cada nación.

La presidenta también presentó durante la conferencia un fragmento de un mensaje de Andreas Schleicher, director de Educación y Competencias de la OCDE, quien destacó la resiliencia mostrada por México en ciencias y lectura frente a la caída generalizada de los resultados educativos a nivel internacional.

De acuerdo con Schleicher, México logró mantener cierta fortaleza en ciencias y lectura, además de evitar que se ampliara la brecha entre estudiantes con mejores resultados y aquellos en condiciones de mayor desventaja, pese a la incorporación de más jóvenes pertenecientes a sectores vulnerables. No obstante, reconoció que persisten importantes desafíos, entre ellos elevar los resultados de aprendizaje y reducir las desigualdades educativas.

Sheinbaum destacó el reconocimiento de la OCDE al trabajo de las maestras y los maestros mexicanos, así como a la disposición de los estudiantes para cuestionar y participar en su proceso de aprendizaje. La mandataria utilizó estos elementos para defender los avances registrados en determinadas áreas y remarcar que los resultados de PISA deben ser interpretados dentro de un panorama educativo global marcado por retrocesos.