Rabat, Marruecos; 19 de enero de 2026. La selección de Senegal se proclamó campeona de la Copa Africana de Naciones tras vencer uno a cero a Marruecos en una final cargada de tensión, polémica y emociones, disputada en el estadio Príncipe Moulay Abdellah, ante un lleno total y bajo la presión del equipo anfitrión.
El encuentro se mantuvo sin goles durante el tiempo reglamentario, marcado por decisiones arbitrales controvertidas y un episodio que encendió la polémica en los minutos de compensación, cuando se sancionó un penalti a favor de Marruecos. La decisión provocó que los jugadores senegaleses abandonaran momentáneamente el campo en señal de protesta, aunque regresaron tras varios minutos de diálogo.
El penal fue ejecutado por Brahim Díaz, quien intentó un disparo a lo Panenka que fue detenido por el guardameta Édouard Mendy, manteniendo el empate y llevando el partido a la prórroga. Ya en el tiempo extra, Pape Gueye anotó el único gol del encuentro, desatando la celebración del conjunto senegalés.
Con este resultado, Senegal levantó su segundo título continental y revalidó su dominio en el futbol africano, mientras que Marruecos, pese a su condición de anfitrión y favorito, se quedó a las puertas del campeonato en una final que será recordada por su dramatismo y controversia.