Ciudad de México, 12 de octubre de 2026. Las comisiones unidas de Educación y de Estudios Legislativos Primera del Senado de la República aprobaron por unanimidad un dictamen para prohibir el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos personales durante la jornada escolar en educación básica, así como promover su utilización responsable en los niveles medio superior y superior. La propuesta fue turnada a la Mesa Directiva para continuar con el proceso legislativo y ser discutida posteriormente por el pleno. 

El dictamen contempla modificaciones a la Ley General de Educación con el propósito de establecer reglas sobre el uso de dispositivos digitales en las instituciones educativas públicas y privadas del país. La restricción abarcaría los niveles de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria, donde los teléfonos y otros aparatos electrónicos personales únicamente podrían utilizarse con fines pedagógicos previamente programados y bajo la orientación del personal docente.

En el caso de la educación media superior, las comunidades escolares tendrían la posibilidad de establecer acuerdos para regular el uso de estos dispositivos, tomando en cuenta las características y necesidades de cada institución. Para las universidades, la propuesta busca fomentar una utilización responsable, segura y ética de la tecnología, respetando su autonomía académica y administrativa.

El presidente de la Comisión de Educación del Senado, Aníbal Ostoa Ortega, explicó que la reforma busca armonizar la legislación con las medidas anunciadas por las autoridades educativas para regular el uso de celulares en los planteles. Señaló que el objetivo es brindar sustento legal a estas disposiciones y establecer criterios comunes para su aplicación en el sistema educativo nacional. 

La propuesta surge ante la preocupación por las distracciones que pueden generar los dispositivos electrónicos durante las actividades escolares, así como por sus posibles efectos en la concentración, la convivencia y el proceso de aprendizaje. No obstante, el planteamiento contempla que la tecnología pueda utilizarse como herramienta educativa cuando exista una finalidad pedagógica definida.

Aunque el dictamen recibió el respaldo unánime de las comisiones, todavía deberá discutirse en el pleno del Senado y continuar con el procedimiento legislativo correspondiente. Por ello, la aprobación en comisiones representa un avance de la iniciativa, pero no significa que la reforma haya concluido su trámite para convertirse en ley.

Por separado, la Secretaría de Educación Pública publicó en septiembre un acuerdo administrativo para regular el uso de celulares y dispositivos digitales en las escuelas, cuya entrada en vigor está prevista para el tres de noviembre de 2026. Esta disposición contempla restricciones durante la jornada escolar en educación básica, además de criterios diferenciados para los niveles medio superior y superior.