Caracas; 29 de enero de 2026. La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó en primera discusión una reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos que abre la puerta a la participación de empresas privadas y locales, incluso en actividades de producción y comercialización de petróleo, en un cambio significativo tras décadas de dominio estatal en la industria energética del país. La propuesta fue presentada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y busca atraer inversión y revitalizar un sector que ha sufrido una fuerte caída en producción en los últimos años.
El proyecto de reforma permite que compañías privadas domiciliadas en Venezuela, bajo contratos con entidades estatales, realicen exploración y explotación de campos petroleros, gestionen cuentas bancarias en diversas jurisdicciones y comercialicen directamente los hidrocarburos que produzcan, siempre que comprueben condiciones favorables frente a los precios alcanzados por PDVSA. Además, la iniciativa contempla mecanismos de arbitraje internacional para dirimir controversias, así como mayor flexibilidad en la reducción de regalías e impuestos de extracción para incentivar proyectos económicamente viables.
La modificación representa un cambio sustancial frente al modelo tradicional en el que la explotación y venta de crudo estaba reservada casi por completo al Estado y a empresas mixtas, y ocurre en medio de un contexto político y económico complejo en Venezuela, marcado por la necesidad de atraer capital y tecnología, así como por presiones internacionales para la reactivación del sector hidrocarburos. La reforma deberá ser discutida en una segunda lectura antes de su aprobación definitiva.