Washington, D.C.; 12 de enero de 2026. El presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, enfrenta la amenaza de una acusación penal por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos, luego de un conflicto entre esa instancia y funcionarios de la propia Fed sobre la gestión de datos confidenciales relacionados con investigaciones regulatorias de grandes bancos, generando un fuerte debate sobre la independencia de la institución encargada de la política monetaria.

El enfrentamiento comenzó cuando el Departamento del Tesoro y el FBI requisaron documentos en posesión de la Reserva Federal vinculados a un acuerdo entre el banco central y el gigante bancario JPMorgan Chase tras una investigación sobre prácticas riesgosas en operaciones financieras, y la negativa inicial de la Fed a entregar información completa ha intensificado la disputa legal entre ambas entidades.

Autoridades del Departamento de Justicia advirtieron que, de persistir la reticencia de la Fed a colaborar con las órdenes judiciales, podrían proceder con cargos penales contra responsables de la institución por desacato o interferencia, una acción sin precedentes que pone a prueba los límites de la autonomía del banco central frente a mandatos legales del gobierno federal.

Desde la Reserva Federal, Powell ha sostenido que la independencia de la institución es esencial para asegurar la estabilidad financiera y la confianza en los mercados, y ha expresado su intención de cumplir con los requisitos legales sin comprometer la protección de información sensible que podría afectar la integridad del sistema financiero si se divulga indiscriminadamente.

Expertos en política económica y legal coinciden en que este conflicto entre la Fed y el Departamento de Justicia colocará en el centro del debate la relación entre las instituciones encargadas de la regulación financiera y el equilibrio entre transparencia, cumplimiento de la ley y autonomía técnica en la conducción de la política monetaria en Estados Unidos.