Ciudad de México, 31 de agosto de 2026.- El peso mexicano cerró agosto con una apreciación mensual de 1.87 por ciento frente al dólar estadunidense, al concluir la jornada en 16.9971 unidades por dólar spot, con lo que registró su mejor desempeño mensual desde abril y se mantuvo cerca de la barrera de los 17 pesos por dólar.

De acuerdo con datos de Monex, la moneda mexicana se ubicó entre las divisas de economías emergentes con mayores avances durante agosto. Pese a la volatilidad registrada en los mercados, el peso acumuló una ganancia de 5.6 por ciento en lo que va del año.

La fortaleza de la moneda mexicana estuvo acompañada por una menor cotización del dólar, así como por el diferencial de tasas de interés entre México y Estados Unidos y el comportamiento favorable del comercio exterior. El índice que mide al dólar frente a una canasta de divisas internacionales registró una disminución durante el mes.

El desempeño del peso también estuvo relacionado con los cambios en las expectativas de los inversionistas sobre la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos, quienes modificaron sus previsiones sobre el rumbo de las tasas de interés ante señales de moderación de las presiones inflacionarias y un deterioro en el mercado laboral estadunidense.

En contraste con el mercado cambiario, la Bolsa Mexicana de Valores registró una caída durante agosto, mientras los principales índices accionarios de Estados Unidos cerraron el mes con ganancias, impulsados principalmente por los resultados financieros de empresas y el desempeño del sector tecnológico.

En los mercados internacionales, los precios del petróleo aumentaron en la última jornada de agosto ante la tensión generada por nuevos ataques entre Estados Unidos e Irán y las advertencias del presidente Donald Trump sobre posibles nuevas acciones militares. El Brent y el West Texas Intermediate registraron incrementos en la sesión y ambos acumularon avances respecto al cierre del año anterior.

Con este resultado, el peso mexicano concluyó agosto como una de las monedas emergentes con mejor desempeño y reforzó su avance acumulado durante el año, pese al entorno internacional marcado por la incertidumbre económica, financiera y geopolítica.