Washington, Estados Unidos, 3 de septiembre de 2026.- El Pentágono retiró documentos clasificados de un sistema informático secreto utilizado por funcionarios de Defensa y tropas estadunidenses, en medio de la preocupación de altos mandos militares por la continuidad de las operaciones contra Irán. La medida ocurrió después de que The Washington Post difundiera información sobre las reservas de algunos altos oficiales respecto a los ataques y la prolongación del conflicto.

Los documentos retirados estaban relacionados con el Libro de Órdenes del Secretario de Defensa y se encontraban disponibles en un portal interno de SIPRNet, la red empleada para almacenar y compartir información clasificada. Personas familiarizadas con el asunto señalaron que no estaba claro si los archivos continúan disponibles para personal estadunidense por otros medios ni de qué manera la reducción del acceso podría afectar la planificación militar.

La decisión generó interrogantes debido a que la información contenida en estos sistemas puede ser relevante para la coordinación de operaciones, el despliegue de fuerzas y la toma de decisiones dentro de las fuerzas armadas. SIPRNet almacena información clasificada como secreta, mientras que los datos considerados de mayor sensibilidad se mantienen en redes con controles de acceso más estrictos.

Sean Parnell, portavoz del Pentágono, evitó confirmar directamente el retiro de los documentos, aunque tampoco negó que se hubiera producido. Señaló que el Departamento de Guerra no divulga públicamente sus procesos internos relacionados con la gestión y el acceso al Libro de Órdenes del secretario, y sostuvo que las decisiones sobre operaciones, despliegue y personal se manejan mediante los canales de seguridad correspondientes.

La restricción se produce en un contexto de creciente tensión dentro de la institución castrense por las operaciones contra Irán. La publicación de información sobre las preocupaciones de altos mandos militares habría llevado al Pentágono a reforzar el control sobre los documentos sensibles, mientras la administración de Donald Trump mantiene una política más estricta frente a las filtraciones de información clasificada.

El gobierno estadunidense ha adoptado diversas medidas para impedir filtraciones a medios de comunicación, entre ellas someter a empleados a pruebas de polígrafo, emitir citaciones a periodistas y realizar registros relacionados con investigaciones sobre divulgaciones de información.