Washington; 26 de enero de 2026. Los padres del enfermero Alex Pretti calificaron como “repugnantes” las versiones difundidas por la administración del presidente Donald Trump sobre el asesinato de su hijo, ocurrido durante un operativo migratorio en Mineápolis, y rechazaron que el joven portara un arma al momento de ser abatido por agentes federales. La familia exigió que se esclarezcan los hechos y se detenga la difusión de información falsa por parte de las autoridades estadounidenses. 

Michael y Susan Pretti afirmaron que los videos que circulan sobre el caso muestran que su hijo sostenía únicamente su teléfono celular y que, al momento del ataque, intentaba proteger a una mujer que había sido sometida por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Señalaron que las declaraciones oficiales buscan justificar el uso letal de la fuerza y desviar la atención sobre la responsabilidad de los agentes involucrados. 

El presidente Trump, por su parte, atribuyó la muerte de Pretti y de otra ciudadana estadunidense, Reenee Good, a políticas de gobiernos locales demócratas, postura que ha sido duramente cuestionada por organizaciones civiles, sindicatos y algunos legisladores. Un juez federal ordenó preservar todas las pruebas del caso, mientras crecen las exigencias para que se realice una investigación independiente sobre las acciones de las agencias migratorias y el uso excesivo de la fuerza.