Toronto, 24 de agosto de 2026.- La disputa comercial entre Canadá y Estados Unidos subió de tono luego de que el primer ministro de Ontario, Doug Ford, advirtiera que la provincia podría suspender el suministro de electricidad y el envío de minerales críticos a territorio estadunidense si la confrontación económica continúa escalando.

Ford aseguró que todas las opciones están sobre la mesa y sostuvo que Canadá está dispuesto a asumir los costos económicos necesarios para hacer frente a las medidas impulsadas por el presidente Donald Trump. El funcionario afirmó que Washington ha iniciado una “guerra económica” contra su vecino y aliado más cercano.

La advertencia ocurre después de que fracasaran las negociaciones comerciales entre los gobiernos de Canadá y Estados Unidos, tras varios días de conversaciones. Como consecuencia, Washington puso en vigor nuevos aranceles de cincuenta por ciento sobre diversos productos canadienses, mientras Ottawa anunció medidas de represalia equivalentes que comenzarán a aplicarse próximamente.

El gobierno de Ontario también contempla utilizar como herramienta de presión los minerales críticos, entre ellos níquel y uranio procesado, materiales considerados estratégicos para industrias estadunidenses y para sectores relacionados con la defensa. Ford planteó además que Canadá podría recurrir a otros recursos como el petróleo y la potasa en caso de que aumenten las medidas comerciales de Washington.

El primer ministro provincial cuestionó particularmente la política arancelaria de Trump y sostuvo que el presidente estadunidense ha subestimado la disposición de los canadienses para soportar dificultades económicas antes que aceptar las condiciones impuestas por Washington. También evocó al ex presidente Ronald Reagan, conocido por su oposición a los aranceles, para criticar la actual estrategia comercial de la Casa Blanca.

Por su parte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, defendió la decisión de abandonar las negociaciones al considerar que las condiciones planteadas por Estados Unidos se volvieron económicamente inviables e injustas. Afirmó que Ottawa no aceptará un acuerdo a cualquier costo y que su objetivo es proteger a trabajadores, empresas y familias canadienses.

La tensión aumentó aún más después de que Trump anunciara nuevos aranceles de cincuenta por ciento para automóviles, autopartes y acero provenientes de Canadá, con aplicación prevista para el próximo año. El presidente estadunidense también advirtió que podría adoptar medidas todavía más severas si Ottawa mantiene su postura.

La escalada entre ambos países genera preocupación por sus posibles efectos en las cadenas de suministro de América del Norte y ocurre mientras Canadá, Estados Unidos y México deben avanzar en las discusiones relacionadas con el futuro del T-MEC.