Roma, Italia; 30 de enero de 2026. Decenas de personas salieron a las calles de Roma para protestar contra la confirmada participación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026, que se celebrarán del 6 al 22 de febrero, denunciando la presencia de agentes migratorios estadunidenses en el dispositivo de seguridad del evento bajo consignas como “No al ICE en Italia” y “Milán-Cortina no son tus Juegos”. 

La movilización, convocada por el partido Más Europa y otras fuerzas políticas, reunió a manifestantes con pancartas que también criticaban el silencio del gobierno italiano encabezado por la primera ministra Giorgia Meloni ante el despliegue del ICE, y buscaba expresar “solidaridad con el pueblo estadounidense” mientras denunciaban lo que consideran “una estrategia política” que ha transformado la gestión migratoria en un “aparato de represión política”. 

Los críticos de la medida consideran paradójico que Italia deba abordar el tema frente a la embajada de Estados Unidos, país que históricamente se ha presentado como símbolo de libertad, y recalcan que su presencia contradice el espíritu inclusivo de los Juegos Olímpicos, mientras activistas y partidos opositores han anunciado nuevas manifestaciones en Milán en los próximos días. 

Aunque las autoridades italianas han afirmado que los agentes del ICE solo colaborarán desde sedes diplomáticas y no realizarán operativos migratorios sobre el terreno, la polémica ha crecido, alimentada por casos recientes de muertes de civiles en operativos de esa agencia en Estados Unidos y la crítica de políticos locales como el alcalde de Milán, quien ha rechazado firmemente su presencia en la ciudad.