Washington.; 16 de enero de 2026. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no existe justificación para invocar la Ley de Insurrección en el estado de Minnesota, al señalar que, pese a las tensiones políticas y las manifestaciones registradas en semanas recientes, la situación se mantiene bajo control de las autoridades locales y no amerita la intervención de fuerzas federales.

Durante declaraciones a medios, el mandatario sostuvo que su administración ha dado seguimiento puntual a los acontecimientos en esa entidad y que, hasta el momento, no se han presentado escenarios que impidan la aplicación de la ley o que representen una insurrección en términos legales. En ese sentido, subrayó que la responsabilidad principal recae en el gobierno estatal y en sus cuerpos de seguridad, los cuales —dijo— cuentan con la capacidad suficiente para preservar el orden.

Trump recordó que la Ley de Insurrección es un recurso extraordinario que sólo debe emplearse cuando los gobiernos estatales se ven rebasados por situaciones de violencia generalizada o cuando se pone en riesgo el ejercicio de derechos constitucionales, condiciones que, afirmó, no se configuran actualmente en Minnesota. Asimismo, reiteró que su administración mantiene comunicación con las autoridades locales para brindar apoyo federal en caso de que sea solicitado formalmente.

El pronunciamiento del presidente se da luego de versiones que apuntaban a una posible activación de dicho instrumento legal, lo que generó reacciones de gobernadores y líderes políticos demócratas, quienes advirtieron sobre los riesgos de militarizar conflictos internos. Analistas señalaron que el mensaje de Trump busca desactivar la polémica y enviar una señal de contención, en un contexto marcado por la polarización política y el debate sobre el uso de facultades extraordinarias del Ejecutivo federal.