Núremberg, Alemania, 9 de octubre de 2026. La jurista sudafricana Navi Pillay recibió el Premio Nobel de la Paz 2026 por su trayectoria en la defensa de los derechos humanos, la promoción del derecho internacional y la búsqueda de justicia para las víctimas de crímenes de guerra, delitos de lesa humanidad y genocidio. El reconocimiento destaca una carrera que comenzó con la defensa de activistas contra el apartheid en Sudáfrica y continuó en importantes tribunales internacionales.

A sus 85 años, Pillay dedicó el galardón a las personas sobrevivientes de crímenes internacionales durante su primera comparecencia pública tras conocer la noticia, realizada en la histórica Sala 600 del Palacio de Justicia de Núremberg, Alemania, donde se llevaron a cabo los juicios contra dirigentes nazis después de la Segunda Guerra Mundial.

La jurista también advirtió sobre los ataques políticos contra el derecho internacional y las instituciones encargadas de garantizar su cumplimiento. En particular, expresó preocupación por las presiones contra la Corte Penal Internacional (CPI) y sostuvo que los dirigentes políticos tienen la obligación legal de proteger los derechos humanos y abstenerse de recurrir a la guerra.

La trayectoria de Pillay está marcada por su participación en la lucha contra el apartheid, el sistema de segregación racial que prevaleció en Sudáfrica. Como abogada, defendió a presos políticos y activistas, entre ellos Nelson Mandela, y contribuyó a la protección de los derechos fundamentales de las personas encarceladas por oponerse al régimen segregacionista.

Tras el fin del apartheid, se convirtió en la primera mujer negra nombrada jueza de la Corte Suprema de Sudáfrica. Posteriormente, formó parte del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, donde participó en procesos relacionados con el genocidio cometido en ese país en 1994. También fue jueza de la Corte Penal Internacional y alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, cargo que desempeñó de 2008 a 2014.

En años recientes, Pillay presidió una comisión de investigación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU encargada de examinar las violaciones cometidas en los territorios palestinos ocupados e Israel. El organismo concluyó que Israel era responsable de genocidio en Gaza, una acusación que el Gobierno israelí ha rechazado. La comisión también documentó crímenes de guerra y violaciones del derecho internacional humanitario atribuidos a Hamás durante los ataques del 7 de octubre de 2023.

La entrega del Nobel ocurre en un contexto de tensiones internacionales por la guerra en Gaza y los cuestionamientos a los mecanismos de justicia internacional. La distinción reconoce el trabajo de Pillay en favor de la rendición de cuentas y la aplicación de normas jurídicas internacionales, especialmente en casos relacionados con graves violaciones a los derechos humanos.

Con este galardón, la jurista se suma a la lista de personalidades reconocidas por su contribución a la paz y la justicia, en una trayectoria que ha vinculado la lucha contra la discriminación racial con la defensa de las víctimas de conflictos y crímenes internacionales.