Los Ángeles, Estados Unidos; 2 de febrero de 2026. Durante la ceremonia de los premios Grammy, celebrada en el Crypto.com Arena, la cantante Billie Eilish aprovechó su paso por el escenario para enviar un mensaje político a favor de las personas migrantes y en contra de las políticas de criminalización en Estados Unidos. Al recibir uno de los reconocimientos de la noche, la artista afirmó que “nadie es ilegal en tierra robada” y llamó a no guardar silencio ante las injusticias.
Eilish subrayó que las voces importan y que es necesario seguir luchando, al tiempo que lanzó una crítica directa al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, conocido como ICE, utilizando un lenguaje contundente que fue ampliamente aplaudido por el público presente. Su intervención se sumó a una serie de posicionamientos políticos que marcaron la gala.
La edición de los Grammy estuvo atravesada por expresiones de solidaridad con la comunidad migrante, con otros artistas que también aprovecharon el escenario para manifestar su rechazo a las políticas migratorias restrictivas. Más allá de la música, la premiación se convirtió en un espacio de denuncia y visibilización de causas sociales que actualmente atraviesan a Estados Unidos.