Minneapolis, Estados Unidos; 31 de enero de 2026. Miles de personas se reunieron en el centro de Minneapolis para marchar en protesta contra las políticas migratorias implementadas por la administración del presidente Donald Trump, que incluyen restricciones más severas y sanciones dirigidas a países que mantienen relaciones de cooperación energética con naciones como Cuba, en una movilización que reunió a activistas, organizaciones civiles y residentes de diversas comunidades para exigir respeto a los derechos de las personas migrantes y el fin de lo que consideran medidas discriminatorias.
La protesta, que partió desde el parque Loring hasta frente al edificio del Ayuntamiento de Minneapolis, estuvo marcada por consignas como “No a la deportación” y “Migrante bienvenido aquí”, y contó con la participación de organizaciones defensoras de derechos humanos y de migrantes, las cuales señalaron que el endurecimiento de las políticas migratorias y las medidas punitivas han agravado las condiciones de vida de miles de familias y generado temor entre quienes buscan asilo o una estadía legal en el país.
Los manifestantes también demandaron una reforma integral del sistema de inmigración que garantice un proceso más justo y humano, y criticaron la militarización de la frontera y el uso de tecnologías y estrategias que, aseguran, han resultado en violaciones a los derechos de quienes intentan cruzar hacia Estados Unidos, exigiendo vías seguras y legales para la migración.
La movilización en Minneapolis se suma a otras protestas que se han registrado en distintas ciudades de Estados Unidos, donde grupos de activistas promueven la solidaridad con las personas migrantes y exigen cambios en las políticas que consideran restrictivas y punitivas por su impacto en las comunidades migrantes y sus familias.