Ciudad de México, 3 de septiembre de 2026.- El gobierno de México reiteró su inconformidad con la decisión de Estados Unidos de deportar a ciudadanos mexicanos hacia terceros países de Centroamérica, en lugar de repatriarlos directamente a territorio nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que no existe razón para enviar a connacionales a otras naciones y señaló que México mantiene gestiones para que esta práctica sea eliminada.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum explicó que cuando los mexicanos llegan a países centroamericanos, los consulados de México intervienen de inmediato para brindarles asistencia y coordinar su retorno al país. Los gobiernos de Guatemala y Honduras colaboran con las autoridades mexicanas para facilitar el traslado terrestre de los connacionales hacia la frontera sur de México.

El director del Instituto Nacional de Migración, Sergio Salomón Céspedes, señaló que la administración federal ya manifestó formalmente su rechazo a esta práctica mediante la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Gobernación. El funcionario indicó que se trabaja con las autoridades estadunidenses para evitar que continúen las deportaciones de mexicanos hacia Centroamérica y expresó su expectativa de que esta medida sea suspendida.

Céspedes explicó que los connacionales enviados a Guatemala y Honduras son recibidos por los consulados mexicanos y posteriormente trasladados por vía terrestre hasta la frontera sur, donde reciben su documentación de repatriación y son incorporados al programa México te Abraza, mediante el cual el gobierno federal les proporciona atención a su llegada.

En el caso de los mexicanos deportados a Costa Rica, el retorno se realiza por vía aérea hacia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, donde reciben el mismo esquema de atención y apoyo por parte de las autoridades mexicanas.

El gobierno federal subrayó que la prioridad es garantizar que los mexicanos deportados desde Estados Unidos puedan regresar directamente a México y recibir asistencia consular, por lo que continuará utilizando los canales diplomáticos para solicitar a Washington que ponga fin al envío de connacionales a terceros países de la región.