Nueva York, 1 de septiembre de 2026.- El presidente venezolano Nicolás Maduro prepara una moción para solicitar que un tribunal estadunidense desestime el proceso penal en su contra por cargos relacionados con narcotráfico, con el argumento de que cuenta con inmunidad judicial como jefe de Estado soberano. La petición será presentada ante el juez de distrito Alvin Hellerstein, en Manhattan.
Maduro, quien se declaró inocente de los cargos, sostiene a través de su abogado, Barry Pollack, que el derecho internacional protege a los jefes de Estado en ejercicio frente a procesos judiciales promovidos por tribunales de otros países. La defensa también cuestiona las circunstancias en las que Maduro fue capturado durante una incursión militar estadunidense en Venezuela.
Sin embargo, el argumento enfrenta importantes obstáculos. De acuerdo con expertos estadunidenses en derecho internacional y defensa penal consultados por Reuters, los antecedentes judiciales con características similares no favorecen la posición del ex mandatario venezolano, debido a que los casos que involucran a jefes de Estado extranjeros o personas capturadas por la fuerza en otro país son poco frecuentes.
Uno de los principales puntos que deberá resolver el juez será determinar si Maduro puede ser considerado jefe de Estado para efectos de la inmunidad. Los tribunales estadunidenses suelen tomar en cuenta la posición del Poder Ejecutivo sobre quién es reconocido como dirigente legítimo de otro país, y Estados Unidos no reconoce a Maduro como presidente de Venezuela desde hace varios años.
La defensa busca así poner a prueba los límites de la inmunidad de los mandatarios extranjeros ante los tribunales de Estados Unidos, en un caso que podría tener implicaciones relevantes sobre la relación entre el derecho internacional, la soberanía de los Estados y la jurisdicción penal estadunidense.