Ciudad de México; 8 de enero de 2026. En el arranque de la temporada de la National Hockey League (NHL), se registró la primera gran pelea del año durante el partido entre Los Angeles Kings y Chicago Blackhawks, cuando varios jugadores de ambos equipos se enfrentaron en una pelea multitudinaria que derivó en expulsiones y sanciones, generando expectativa entre aficionados y analistas sobre el nivel de competitividad y tensión en la actual campaña.

La confrontación ocurrió en los instantes finales del primer periodo, luego de un intercambio de golpes entre jugadores de las dos franquicias, lo que provocó la intervención de árbitros y oficiales para separar a los combatientes, aunque varios de ellos recibieron penalizaciones de cinco minutos por pelea y algunos quedaron bajo revisión para posibles suspensiones adicionales.

A pesar de que las peleas son consideradas parte del folclore del hockey sobre hielo y no siempre resultan en consecuencias deportivas graves, analistas y exjugadores comentaron que este tipo de incidentes pueden cambiar la dinámica de los encuentros y afectar el rendimiento de los equipos si se traducen en desventajas numéricas sobre el hielo, por lo que se anticipa atención en futuras jornadas para ver si se repiten enfrentamientos similares entre franquicias rivales.