Milán, Italia; 1 de febrero de 2026. Cientos de manifestantes se reunieron en la Piazza XXV Aprile de Milán para expresar su rechazo a la presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) durante los próximos Juegos Olímpicos de Invierno, que se celebrarán del 6 al 22 de febrero en Milán-Cortina, y que, aunque su papel será limitado a labores de apoyo desde una sala de control, generó fuertes críticas y protestas públicas.
La marcha fue convocada por grupos de izquierda, organizaciones sindicales y asociaciones que defienden la memoria de la resistencia antifascista, así como ciudadanos que consideran inaceptable la presencia de representantes del ICE, debido a la controvertida reputación de la agencia en Estados Unidos y su participación en operativos de detención migratoria.
Los manifestantes portaron pancartas con mensajes como “ICE = Gestapo” o “Nunca más para nadie”, y corearon consignas contra lo que perciben como prácticas represivas, al tiempo que el alcalde de Milán declaró que estos agentes no son bienvenidos en su ciudad.
Pese a que el gobierno italiano ha aclarado que los agentes del ICE —pertenecientes a su unidad de investigaciones y apoyo, sin funciones operativas en calles italianas— solo colaborarán desde instalaciones diplomáticas, la protesta refleja una fuerte resistencia social a su presencia en el marco de una justa internacional que se celebra en suelo italiano.