Teherán, 8 de septiembre de 2026.- Irán informó que sus fuerzas navales capturaron un submarino estadunidense no tripulado en la entrada del estrecho de Ormuz, en el marco de una operación de inteligencia que, de acuerdo con la Guardia Revolucionaria, permitió apoderarse de uno de los vehículos submarinos más modernos e inteligentes de Estados Unidos.

La Guardia Revolucionaria señaló que el aparato fue interceptado durante la madrugada y afirmó que cuenta con tecnología avanzada para operaciones submarinas. Según el comunicado difundido por la televisión estatal iraní, el vehículo había sido incorporado a la flota estadunidense en 2025 y estaba equipado para realizar labores de reconocimiento y vigilancia, cartografía del lecho marino, detección de minas e inspección de cables y tuberías submarinas.

Las autoridades iraníes anunciaron además que difundirían imágenes del submarino capturado, con lo que buscan exhibir el resultado de la operación en una zona considerada estratégica para la navegación internacional y que actualmente se encuentra en el centro de las tensiones militares entre Teherán y Washington.

El estrecho de Ormuz mantiene una importancia estratégica debido a que por esa vía marítima transita normalmente una parte significativa de las exportaciones mundiales de petróleo y gas natural licuado. Irán sostiene bloqueado el paso desde el inicio de la guerra con Estados Unidos, mientras Washington mantiene un contrabloqueo sobre los puertos iraníes.

Sin embargo, la versión iraní sobre la captura fue cuestionada por Estados Unidos. Un portavoz del Comando Central estadunidense afirmó que el vehículo submarino había sufrido una falla más de un día antes del anuncio iraní y que se trataba de un modelo antiguo que no recopilaba información sensible ni contaba con equipos clasificados de sonar o radar.

El incidente ocurre en medio de una nueva escalada de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, luego de recientes ataques y amenazas relacionadas con el control del estrecho de Ormuz. El gobierno iraní ha advertido que responderá a cualquier nuevo ataque estadunidense contra sus activos, mientras ambas partes mantienen posiciones enfrentadas sobre la navegación y el control de esta estratégica ruta marítima.