Bagdad, Irak, 12 de septiembre de 2026.- El gobierno de Irak reconoció que el ataque contra un oleoducto en Arabia Saudita se originó desde territorio iraquí, mientras autoridades de Bagdad aseguraron que trabajan para evitar que se repitan acciones de este tipo y preservar sus relaciones con el país vecino. 

El reconocimiento ocurrió después de que Arabia Saudita denunciara el ataque contra su infraestructura petrolera. El asesor de seguridad nacional iraquí, Qasim al Araji, informó que las autoridades investigan el hecho y buscan identificar a los responsables, al tiempo que se comprometieron a impedir que el territorio iraquí sea utilizado para realizar ataques contra otros países.

En este contexto, el gobierno de Bagdad pidió a Arabia Saudita darle una oportunidad para intervenir y evitar nuevos ataques procedentes de su territorio. Hasta el momento, las autoridades sauditas no habían emitido una respuesta pública al planteamiento iraquí. 

Por otra parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que integrantes del movimiento hutí le solicitaron que no los atacara. El mandatario sostuvo que recibió el mensaje de los rebeldes y señaló que, en caso de que cumplan con lo acordado, no tendría motivos para emprender acciones contra ellos.

Las declaraciones se producen en medio de la creciente tensión regional derivada del conflicto en Medio Oriente, con ataques y acusaciones cruzadas que han involucrado a distintos actores de la región. La situación mantiene bajo presión la seguridad de instalaciones energéticas y las relaciones entre los gobiernos involucrados.