California, Estados Unidos, 18 de agosto de 2026.- Comenzó en un tribunal federal de California el juicio contra Meta Platforms, empresa propietaria de Facebook e Instagram, acusada de diseñar deliberadamente funciones que hacen que sus redes sociales sean adictivas para niñas, niños y adolescentes. Fiscales de varios estados estadunidenses buscan responsabilizar a la compañía por los posibles daños provocados a menores y exigir cambios en la manera en que opera sus plataformas.

Durante los alegatos iniciales, la fiscal general adjunta de California, Megan O’Neill, sostuvo que Meta conocía las características del desarrollo cerebral de los menores y las vulnerabilidades relacionadas con la búsqueda de recompensas, la retroalimentación social y el control de los impulsos. Según la acusación, la empresa investigó estos aspectos y los utilizó para modificar Instagram y aumentar la permanencia de los jóvenes en la plataforma.

Los fiscales también acusan a Meta de recopilar de manera habitual información de menores de cierta edad sin el consentimiento de sus padres, lo que, de acuerdo con la demanda, violaría la legislación federal estadunidense. El proceso forma parte de una amplia ofensiva legal contra las principales plataformas digitales por sus prácticas relacionadas con la seguridad, privacidad y bienestar de los usuarios jóvenes.

Meta rechazó las acusaciones y afirmó que cuenta con un sólido historial de protección para adolescentes. La compañía sostuvo que ha dedicado esfuerzos importantes durante años para desarrollar herramientas de seguridad y protección en sus plataformas, y aseguró que espera demostrar ante el tribunal las medidas que ha implementado.

El proceso es supervisado por la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers y se prevé que incluya testimonios del director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, así como de otros ejecutivos y ex empleados de la compañía. El juicio podría prolongarse durante varias semanas.

El caso se suma a una creciente ola de demandas contra Meta y otras empresas tecnológicas, entre ellas YouTube, TikTok y Snap, cuyos servicios son señalados por autoridades y familias de contribuir a problemas entre los usuarios jóvenes, recopilar datos de menores de manera ilegal o incorporar características diseñadas para fomentar un uso prolongado de las plataformas.