Washington; 29 de enero de 2026. La senadora republicana Susan Collins informó que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) suspendió operaciones de detención y deportación a gran escala en el estado de Maine, luego de que diversas organizaciones civiles y funcionarios locales expresaran su preocupación por el impacto de estas acciones sobre comunidades migrantes. La legisladora señaló que la decisión responde a un reclamo de residentes y autoridades estatales, que argumentaron que los operativos podrían generar temor, división social y afectaciones económicas en la región.
Collins explicó que la suspensión temporal de las operaciones permitirá un mayor diálogo entre gobiernos locales y federales para establecer protocolos que aseguren la protección de los derechos de las personas migrantes, al tiempo que se aplican las leyes de inmigración vigentes. Indicó también que representantes estatales habían solicitado una revisión de las actividades de ICE ante lo que describieron como un despliegue excesivo de recursos que afectaba tanto a trabajadores migrantes como a familias establecidas en la entidad.
Autoridades de ICE no emitieron al cierre de esta edición una postura oficial sobre la suspensión anunciada por la senadora, aunque se espera que en los próximos días el Departamento de Seguridad Nacional ofrezca mayores detalles sobre la índole y duración de la medida, así como su alcance en otras jurisdicciones.