Bogotá, Colombia, 15 de agosto de 2026. En medio de la emergencia provocada por el terremoto que sacudió el suroccidente de Colombia, el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella enfrenta cuestionamientos por dos decisiones relacionadas con la presencia de fuerzas extranjeras en territorio nacional, las cuales han sido señaladas por legisladores opositores como posibles afectaciones a la soberanía del país.
De acuerdo con información publicada por La Jornada, el gobierno colombiano autorizó la realización de maniobras conjuntas de tropas estadunidenses en territorio colombiano para combatir el narcoterrorismo. La decisión habría sido dada a conocer por el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, durante una reunión internacional celebrada en Panamá, mientras el gobierno de De la Espriella no ha detallado públicamente los alcances del acuerdo.
A esta situación se suma la llegada de integrantes de las Fuerzas de Defensa de Israel, quienes participan en labores presentadas como una misión humanitaria y de rescate en zonas afectadas por el terremoto. El gobierno colombiano ha destacado la ayuda enviada por Israel, mientras sectores del Pacto Histórico cuestionaron la presencia de tropas extranjeras y sostuvieron que estas decisiones deberían contar con la autorización del Congreso, conforme a la Constitución colombiana.
En medio de la polémica, De la Espriella informó sobre una conversación telefónica con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a quien agradeció la ayuda humanitaria y el envío de rescatistas. El presidente colombiano afirmó que busca fortalecer una relación basada en la amistad, la solidaridad, la cooperación y el respeto mutuo entre ambos países.
Mientras continúa la emergencia, las autoridades colombianas avanzan en la remoción de escombros y la atención de las comunidades afectadas. El terremoto ha dejado cientos de personas fallecidas, miles de heridos y numerosos desaparecidos, con Cali y Pereira entre las ciudades más afectadas.
La tragedia mantiene a distintas regiones del país concentradas en las labores de rescate y reconstrucción, mientras las decisiones adoptadas por el gobierno durante la emergencia abren un nuevo debate político sobre la soberanía nacional y la participación de fuerzas extranjeras en Colombia.