La Valeta, Malta, 10 de octubre de 2026. El secretario de Turismo de Estados Unidos, Nick Adams, afirmó que las negociaciones comerciales entre países no deben utilizarse como “arma política”, en medio de las tensiones generadas por los aranceles impuestos o anunciados por el gobierno del presidente Donald Trump a distintas naciones, incluso aquellas con las que mantiene acuerdos comerciales.
Durante una conferencia de prensa realizada en el marco de la reunión anual del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), Adams sostuvo que las negociaciones comerciales suelen ser procesos difíciles y prolongados, por lo que consideró necesario mantenerlas separadas de otros ámbitos, como la promoción turística y el intercambio entre ciudadanos.
El funcionario, quien también se desempeña como enviado presidencial especial para el turismo, el excepcionalismo y los valores estadounidenses, aseguró que su país continúa siendo un destino hospitalario y destacó que su gobierno busca incrementar la llegada de visitantes internacionales hasta alcanzar los 100 millones anuales en 2030.
Sin embargo, reconoció los desafíos que enfrenta el sector turístico estadounidense ante la disminución de visitantes procedentes de Canadá y otras partes del mundo. De acuerdo con las cifras mencionadas durante el encuentro, Estados Unidos recibió 68.3 millones de visitantes internacionales en 2025, una reducción de 5.5 por ciento respecto al año anterior.
Adams criticó el llamado al boicot turístico que hizo el entonces primer ministro canadiense, Justin Trudeau, a principios de 2025, en medio de las diferencias comerciales con Washington. El funcionario calificó esa medida como indignante y advirtió que extender este tipo de acciones a otros países podría perjudicar tanto al turismo como a las relaciones internacionales.
Al ser cuestionado sobre las restricciones estadounidenses que impiden a sus ciudadanos viajar a Cuba como turistas, Adams respondió que se trata de una situación distinta a la relación entre Estados Unidos y Canadá, y defendió que ambos casos deben analizarse por separado.
Las declaraciones se producen mientras la administración de Trump mantiene una política comercial caracterizada por la imposición de aranceles y las amenazas de nuevas medidas económicas, acciones que han generado incertidumbre entre socios comerciales y sectores empresariales.
El funcionario insistió en que el turismo debe mantenerse al margen de las disputas comerciales y políticas, al considerar que los viajes internacionales contribuyen al intercambio cultural y al acercamiento entre las sociedades.