Nueva York, Estados Unidos, 3 de septiembre de 2026.- La FIFA acusó a la UEFA de emprender una “campaña de desprestigio” contra el organismo y su presidente, Gianni Infantino, en medio de la disputa por una propuesta comercial ya abandonada que contemplaba vender a inversionistas privados una participación en los derechos comerciales de las principales competiciones de la federación internacional.
La acusación fue presentada en un escrito ante un tribunal federal de Colorado, después de que la UEFA solicitó en tribunales estadunidenses documentos y pruebas relacionados con el proyecto FIFA Forward Enterprise, iniciativa que generó una fuerte oposición entre federaciones y confederaciones del futbol internacional.
La UEFA sostiene que la propuesta impulsada bajo la gestión de Infantino requería una investigación más profunda y ha buscado obtener información de asesores, inversionistas y otras personas vinculadas con el proyecto. El organismo europeo analiza incluso posibles acciones legales en Suiza contra funcionarios de la FIFA, al considerar que pudo existir una gestión perjudicial para los activos del futbol mundial.
La FIFA respondió que las solicitudes presentadas por la UEFA en Estados Unidos carecen de fundamento y forman parte de una estrategia destinada a dañar públicamente la reputación de la organización y de sus dirigentes. Sus abogados pidieron al tribunal que suspenda o rechace el procedimiento para obtener las pruebas.
El conflicto tiene como antecedente el proyecto FIFA Forward Enterprise, mediante el cual se buscaba incorporar inversión privada a la explotación de derechos comerciales vinculados con las competiciones de la FIFA. La iniciativa fue retirada después de enfrentar un amplio rechazo, particularmente de la UEFA, que cuestionó la falta de transparencia y consulta con las asociaciones nacionales.
La disputa entre ambos organismos ha profundizado las diferencias sobre la administración y comercialización del futbol mundial. Mientras la FIFA defiende el proyecto como una alternativa para generar mayores recursos destinados al desarrollo del deporte, la UEFA ha exigido mayor transparencia, controles institucionales y límites al poder de la presidencia de la federación internacional.
El enfrentamiento también aumenta la presión sobre Infantino, cuya gestión enfrenta cuestionamientos de distintas confederaciones y asociaciones nacionales. La batalla legal en Estados Unidos podría convertirse en un nuevo frente de la pugna por el futuro de la gobernanza y los derechos comerciales del futbol internacional.