Washington, 25 de agosto de 2026.- Estados Unidos lanzó una nueva ofensiva económica contra Irán y advirtió que impondrá fuertes sanciones a los países que mantengan vínculos económicos con Teherán, incluido China, como parte de una estrategia para aislar al gobierno iraní y debilitar las conexiones financieras que sostienen su economía.

El secretario del Tesoro estadunidense, Scott Bessent, anunció medidas contra diversas entidades, personas y embarcaciones iraníes, además de advertir que las naciones que continúen facilitando actividades económicas con Irán enfrentarán repercusiones. Según el funcionario, la campaña busca cortar los vínculos financieros de Teherán con el resto del mundo y presionar al gobierno iraní para que abandone sus actividades consideradas una amenaza por Washington.

Bessent señaló que el presidente Donald Trump mantiene conversaciones con líderes de distintos países para solicitarles que suspendan sus relaciones con Irán y adelantó que también se prevén nuevas sanciones contra instituciones financieras que continúen operando con el país. La ofensiva contempla sectores estratégicos como los activos digitales, la tecnología, el oro, la aviación y el transporte marítimo.

El gobierno estadunidense sostuvo que cualquier entidad que facilite operaciones financieras en nombre de Irán podría quedar excluida del sistema del dólar. Washington también advirtió que quienes mantengan relaciones económicas con Teherán deberán enfrentar las consecuencias de sus decisiones.

Desde Irán, las autoridades rechazaron las amenazas y aseguraron que cuentan con estrategias para enfrentar las sanciones. El ministro de Economía, Ali Madanizadeh, afirmó que las medidas estadunidenses han fracasado anteriormente y sostuvo que Teherán está preparado para contrarrestar la nueva presión económica.

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, calificó las advertencias estadunidenses como fanfarronadas y aseguró que los socios comerciales de Irán no necesariamente atenderán las exigencias de Washington. En tanto, el jefe de seguridad, Mohsen Rezaei, advirtió que, si continúa la guerra económica, Teherán podría detener las exportaciones de petróleo del Golfo y considerar como un acto de guerra el respaldo de cualquier nación a las sanciones estadunidenses.