Caracas, Venezuela, 17 de octubre de 2026.- Estados Unidos reactivó el Destacamento de Seguridad del Cuerpo de Marines en su embajada en Caracas, con lo que restablece formalmente el protocolo habitual de protección de sus instalaciones diplomáticas y del personal estadounidense en territorio venezolano. La medida fue anunciada por la representación diplomática a través de sus redes sociales y se produce después de que la sede reanudara sus operaciones en marzo pasado, tras permanecer cerrada durante siete años. 

La ceremonia de reactivación se realizó el viernes y contó con la participación del general Eric M. Smith, comandante del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, y de John Barrett, encargado de Negocios estadounidense en Venezuela. Con el retorno de este destacamento, conocido como Marine Security Guards, se recupera el esquema de seguridad utilizado habitualmente para resguardar edificios diplomáticos, áreas restringidas y al personal de las embajadas estadounidenses en distintas partes del mundo.

En su comunicado, la embajada destacó la cooperación entre el Departamento de Estado y el Cuerpo de Marines para garantizar la protección de sus instalaciones en el extranjero. Asimismo, presentó la reactivación del destacamento como un paso para fortalecer las relaciones entre Washington y Caracas e impulsar el plan de tres fases promovido por el presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio. Sin embargo, la representación diplomática no detalló cuántos elementos estarán asignados a la sede ni especificó las tareas operativas que desempeñarán. 

El restablecimiento de las medidas de seguridad ocurre en el marco de una nueva etapa en las relaciones bilaterales, luego de que ambos gobiernos retomaran sus vínculos diplomáticos. La reapertura de la embajada estadounidense en marzo marcó el reinicio de sus actividades en Caracas, después de años de interrupción.

Desde enero, la presencia de personal militar estadounidense en Venezuela también se ha incrementado mediante distintas actividades, entre ellas simulacros de evacuación y misiones de asistencia humanitaria coordinadas por el Comando Sur tras los sismos que afectaron al país en junio, de acuerdo con la información difundida por la representación diplomática y reportes periodísticos. 

La reactivación del destacamento representa un nuevo paso en la normalización de las operaciones diplomáticas estadounidenses en Venezuela. No obstante, las autoridades de Washington no han informado sobre cambios adicionales en el funcionamiento de los servicios consulares ni sobre un despliegue militar más amplio derivado de esta medida.