Washington; 27 de enero de 2026. A un año de su anuncio, el proyecto del escudo antimisiles conocido como “Cúpula Dorada”, impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se encuentra estancado debido a obstáculos técnicos, financieros y políticos, de acuerdo con análisis difundidos por medios internacionales. La iniciativa, presentada como un ambicioso sistema de defensa para proteger el territorio estadunidense, no ha mostrado avances significativos desde su lanzamiento.

El plan contempla el despliegue de interceptores, incluso en el espacio, para contrarrestar misiles balísticos e hipersónicos, con un costo estimado de 175 mil millones de dólares. No obstante, especialistas y legisladores han cuestionado la viabilidad técnica del sistema, así como la falta de resultados concretos, lo que ha frenado su desarrollo y asignación presupuestal.

A nivel internacional, la “Cúpula Dorada” ha generado críticas por el riesgo de alterar el equilibrio estratégico global. Rusia, China y Corea del Norte han advertido que el proyecto podría detonar una nueva carrera armamentista y contribuir a la militarización del espacio. En el ámbito interno, el programa también enfrenta resistencias en el Congreso de Estados Unidos, donde se cuestiona su alto costo y su prioridad frente a otros desafíos de seguridad, lo que mantiene al proyecto en una fase incierta.