Chilpancingo, Guerrero; 31 de enero de 2026. Un total de 500 policías comunitarios de distintas regiones de Guerrero comenzaron un operativo coordinado con autoridades estatales y municipales para recuperar el control de diez localidades que, según habitantes y líderes comunitarios, se encuentran bajo la influencia de grupos delictivos dedicados al narcotráfico y a la extorsión, lo que ha generado temor y desplazamientos entre las familias afectadas.

Los pueblos donde se concentra la movilización se ubican en zonas de alta conflictividad, como la región de La Montaña, la Costa Chica y la Tierra Caliente, y de acuerdo con las comunidades, los grupos criminales han impuesto cobros obligatorios, amenazas y control sobre el comercio local, además de haber desplazado a familias enteras que decidieron abandonar sus viviendas por inseguridad.

El despliegue de los policías comunitarios, que han sido convocados por autoridades locales con la aprobación de los pobladores, incluye puestos de vigilancia, patrullajes y la instalación de cercos de seguridad para prevenir incursiones de criminales y facilitar el retorno seguro de quienes huyeron de sus hogares, en coordinación con las fuerzas estatales que brindan apoyo logístico y de inteligencia.

Autoridades comunitarias indicaron que esta acción busca restaurar la paz y la gobernabilidad local, así como garantizar la protección de los derechos humanos de los habitantes, aunque reconocieron los riesgos y la complejidad de enfrentar a grupos criminales fuertemente armados, por lo que insistieron en la necesidad de continuar con estrategias de seguridad integrales que incluyan desarrollo y oportunidades para la población.