Canberra; 13 de enero de 2026. El embajador de Australia en Estados Unidos, Kevin Rudd, anunció que concluirá su cargo el próximo 31 de marzo de 2026, una decisión que ocurre en medio de una etapa marcada por tensiones políticas con la administración estadounidense y después de que el propio Rudd fuese objeto de atención por críticas públicas previas contra el presidente Donald Trump.
Rudd, quien fuera primer ministro australiano antes de su nombramiento como jefe de la misión diplomática en Washington en marzo de 2023, dejará la embajada para asumir un nuevo puesto como presidente global de la organización Asia Society y como director del Centro de Análisis de China en esa entidad, según informaron el primer ministro Anthony Albanese y la ministra de Asuntos Exteriores, Penny Wong.
El gobierno australiano destacó el trabajo del diplomático en fortalecer las relaciones entre Canberra y Washington, con logros que incluyen la cooperación bipartidista en temas de seguridad estratégica, el apoyo al programa AUKUS y acuerdos sobre minerales críticos y tecnologías, junto con esfuerzos en la mejora de procesos migratorios para ciudadanos australianos en Estados Unidos.
Si bien la salida de Rudd se había anticipado como una transición ordenada al término natural de su mandato, fuentes señalan que la relación con Trump, con quien hubo intercambios públicos tensos debido a comentarios anteriores del embajador, formó parte del contexto político al que tuvo que adaptarse su gestión diplomática.
El primer ministro Albanese y la ministra Wong reiteraron que la decisión de Rudd de dejar el cargo es personal y fue tomada con el objetivo de continuar su labor en un ámbito académico y de análisis internacional, asegurando que la alianza entre Australia y Estados Unidos permanecerá fuerte y que se anunciará un sucesor en su momento.